miércoles, 20 de octubre de 2010

1ª Recensión de "Educación en la sociedad de la información", por Cristina García Yébenes.



No podemos hablar de la sociedad de la información sin hacer especial mención en que, éstas, son asociadas al Siglo XXI: el siglo de las nuevas tecnologías y por tanto, el siglo del cambio.
La Sociedad de la Información (SI)  es un término todavía sin definir, con un mínimo escaso desarrollo en cuanto al concepto, la teoría y pedagogía.
En nuestro caso, las SI han pasado a ser llamadas Modernas Tecnologías de la Información y la Comunicación, denominadas con las siglas TIC. Éstas, suelen centrarse en lo que llamamos la CPU y la red (Internet) y por tanto, creando dos formas de convivir con ellas: siendo partícipes o excluirse de ellas. Burdamente llamados “los conectados” y “los desconectados”.

Conociendo por tanto qué es la Sociedad de la Información y el fuerte impacto que tiene sobre nuestra sociedad debemos realizarnos unas series de cuestiones fundamentales:

¿Las tecnologías están al servicio de la educación?
Es cierto que las tecnologías sirven en el plano educativo y nos ayudan a facilitar el trabajo tanto a nuestros alumnos como a nosotros mismos pero muchas veces el funcionamiento de Internet y del ordenador no es el correcto.
Una anécdota personal que sirve para saber hasta que punto tenemos tecnologías a nuestro alcance es lo que me ocurrió cuando llegué al colegio donde realicé mis primeras dos semanas como alumna de Practicum. Mi sorpresa fue ver en las clases de 5º y 6º de primaria una pantalla táctil, un portátil para cada niño/niña. Pero lo más sorprendente es ver como los profesores se han ido adaptando a estas nuevas tecnologías y a cómo explicar en este tipo de pizarras que tanto se diferencian de las pizarras con tiza.

¿Ayudan las nuevas tecnologías a eliminar desigualdades?
Como hemos ido repitiendo a lo largo de esta recesión, la educación para la sociedad de la información suele captarse para aprovechar tanto diferentes tipos de estudios, como para ser un reforzador didáctico, para la realización de tareas, para la ayuda del docente, facilitación de la educación en personas con NEE (Necesidades Especiales Educativas) etc.
                                           
En la educación tecnológica muchas veces nos preocupa algo que debería ser secundario: la oferta, el acceso a Internet. Dejando a un lado lo que realmente debería de importarnos que es el método utilizado, las condiciones y la calidad de lo que es enseñado.

La minoría que accede a las redes está mas cerca de un aprendizaje que aquella mayoría (pobres, analfabetos) que no tendrán este tipo de enseñanza y que por tanto están excluidos al no tener los materiales necesarios para utilizar estos métodos en el Siglo XXI.

Por tanto, las nuevas tecnologías no ayudan a eliminar desigualdades, sino que las acentúa más entre países ricos y países pobres.

Para finalizar, me gustaría decir que la educación en la sociedad de la información la veo buena ya que nos ayuda a avanzar tanto a docentes como al alumnado, aunque pienso que no se debe de olvidar las clases magistrales, a coger un libro (físicamente), a utilizar un diario personal…etc.
Por tanto, veo bien el futuro con las nuevas tecnologías, pero siempre utilizándolas de un modo racional y sin parecer máquinas sentados frente a otra máquina.

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